Como conductor REDI no estás solo si algo pasa en la vía. Nuestro programa de coberturas te apoya en caso de choque, incidente con otro vehículo o fallas que requieran ayuda en el lugar, para que un accidente no signifique dejar de trabajar por mucho tiempo.
Dependiendo del tipo de situación y de las condiciones del programa, puedes acceder a apoyo en gastos de grúa, ambulancia, atención en clínica y daños estructurales de tu vehículo. Aquí te explicamos, en palabras simples, cómo funciona.
Cuando sufres un accidente o una falla grave en tu auto, los primeros gastos suelen ser los más duros: cómo mover el vehículo, cómo recibir atención médica rápida y qué pasa en la clínica.
El programa de REDI puede ayudarte de la siguiente manera (según las condiciones y validaciones correspondientes):
- 2 500 Carreras
Grúa: 20% de cobertura
Ambulancia: 20% de cobertura - 5 000 Carreras
Grúa: 50% de cobertura
Ambulancia: 50% de cobertura
Clínica: 20% de cobertura
Daños Vehículo: 20% de cobertura - 10 000 Carreras
Grúa: 100% de cobertura
Ambulancia: 100% de cobertura
Clínica: 50% de cobertura
Daños Vehículo: 50% de cobertura
Ejemplo práctico: si chocas mientras llevas un servicio y tu auto queda inmovilizado, puedes activar el apoyo de grúa para llevar el vehículo al taller, y si tú o tu pasajero necesitan revisión médica, se puede activar el apoyo inicial de ambulancia y clínica, según la evaluación del caso.
Estos apoyos no reemplazan un seguro tradicional, pero sí reducen fuertemente el impacto económico inmediato para que puedas volver a trabajar lo antes posible.
Además de la asistencia inmediata, REDI contempla apoyo en daños estructurales de tu vehículo, es decir, afectaciones fuertes en chasis, carrocería o partes clave que comprometen la seguridad del taxi.
Algunos ejemplos de daños estructurales son:
- Golpes fuertes en la parte frontal o trasera que afectan el chasis.
- Daños laterales que impiden abrir o cerrar puertas con normalidad.
- Impactos que comprometen la alineación, suspensión o dirección del vehículo.
Según la magnitud del daño, los informes del taller y las condiciones del programa, se puede cubrir un porcentaje importante de los costos de reparación estructural. El objetivo es que no tengas que asumir solo un arreglo que, de otra forma, podría dejarte fuera de trabajo durante semanas.
En un accidente es fácil ponerse nervioso. Tener claro el paso a paso te ayuda a reaccionar mejor y a aprovechar tus coberturas REDI.
- Mantén la calma y asegúrate de que todos estén a salvo. Enciende las luces de emergencia y, si es posible, mueve el vehículo a un lugar seguro.
- Revisa si hay heridos. Si tú, tu pasajero u otra persona necesitan ayuda médica, comunícalo de inmediato y llama a los números de emergencia de tu ciudad.
- Reporta el accidente a REDI. Utiliza los canales indicados en la app REDI (teléfono o WhatsApp) para informar lo ocurrido. Ten a mano: placa del vehículo, ubicación, breve descripción del accidente y fotos si es posible.
- Sigue las indicaciones del equipo REDI. Te indicarán cómo activar la grúa, la ambulancia o el apoyo de clínica, según corresponda a tu caso.
- Guarda toda la información del evento. Registra fecha, hora, lugar, nombres de involucrados, reportes de autoridades y documentos del taller o clínica.
- Da seguimiento a tu caso. Mantente en contacto con REDI y con los proveedores aliados para coordinar reparaciones y pagos según las coberturas activas.
Entre más rápido y claro sea tu reporte, más ágil será la respuesta y el acceso a los apoyos disponibles.